lunes, 31 de mayo de 2010

Corroborando

El tema mujer y masonería, no porque sea un antifeminista, todo lo contrario, las mujeres tienen en mi a su mejor aliado para apoyarlas y cooperar a constituir la institución que les plazca, pero la masonería tiene sus raíces históricas y prácticas que justifican la exclusividad masculina, las mujeres en Cuba tienen la Asociación Hijas de la Acacia desde el año 1937 expandida a otros países inclusive, que constituye su propio sistema de perfeccionamiento, la Masonería es solo uno de esos caminos, el Acacismo es otro ejemplo, copiar la Masonería para mujeres solas, o hombres y mujeres juntos, (masonería mixta como se le denomina) y hasta lo último admitido desde hace solamente unos días en el Gran Oriente de Francia (irregular), para hombres, mujeres y transexuales, es crear otra institución muy alejada de lo que es la masonería y sus profundas raíces históricas.

Publico el discurso central presentado en el aniversario 73 de la Logia Nº1 de las “Hijas de la Acacia” en ciudad de La Habana, que adjunto a este, donde las HHnas. ponen bien en alto la dignidad de ellas y de esta instrucción a la cual pertenecen, -a todas ellas mi fraterno y sincero saludo- corroborando lo planteado sobre la Masonería y la Mujer.

Esta importante definición de principios contenido en el discurso, pone además al descubierto que la aparición recientemente de Logias “masónicas” femeninas en Cuba, no es más que otro acto forzado para:

1. Crear puntos de fricción, división y distanciamiento entre los masones cubanos a favor de los que no quieren una Masonería Regular en Cuba unida y fortalecida.

2. Crear un paralelismo forzado en contra de la Orden Hijas de la Acacia, para también debilitar, pero que contrario a lo pretendido, está mostrando un resurgir fortalecido de dicha institución a sus 73 años de existencia autónoma.

3. En busca de fuentes de beneficios económicos personales -cosa, que no pocos dudan-.

4. Pasos previos para preparar posiciones ante los planes y proyectos de crear un cuerpo irregular que hasta el momento denominan "Gran Oriente de América y del Caribe".

El Tejador Masónico.

2/5/2010.


DISCURSO DEL ANIVERSARIO 73 DE LA BENEMÉRITA LOGIA Nº1“HIJAS DE LA ACACIA”

Transcurría la década de los años 1930 cuando el I.:H.: Gabriel García Galán, de larga y brillante trayectoria masónica, soñó con incorporar a la mujer a la obra masónica del hombre y una vez convencido del valor de su idea, incansablemente luchó hasta hacerla realidad, veía en la mujer un símbolo de grandeza inefable, que la hacía merecedora de incorporarla sin interferencia a las labores. La Institución Masónica siempre se ha preocupado por la mujer, por considerar que la familia y el hogar son las bases fundamentales de toda nación que aspire seriamente a un puesto entre los países civilizados y de hondo contenido social y filosófico. Sin embargo, los Antiguos Límites de la Masonería, bases fundamentales de sus principios y postulados, de forma concreta y terminante, al declarar que el masón tendrá que ser varón y adulto, prohibiendo en lo absoluto la iniciación de una mujer, lo cual en un inicio impedía a la misma su cooperación en los nobles y generosos principios de la Fraternidad Universal, que se mantiene hasta nuestros días. A través de los años se ha intentado y logrado crear Instituciones femeninas relacionadas con la Masonería, inclusive algunas de las que existieron no llegaron hasta la actualidad, aunque otras sí.

Tras meditado y profundo estudio, respetando sin rozar los Antiguos Límites, en nuestro país se preparó por parte de los masones cubanos, una bien estudiada moción sobre: crear una Institución Paramasónica, constituida exclusivamente por mujeres y totalmente autónoma, basada en los preciosos postulados de la Masonería Universal, pero con reglamentación y liturgias propias. Se presentó en la Sesión Semestral de la Gran Logia de Cuba de A.:L.: y A.:M.: del año 1936. La moción fue aceptada por mayoría.

Para su bella obra el fundador, García Galán, había buscado un simbólico nombre: “Hijas de la Acacia”. Se escogió el domingo 21 de marzo de 1937, efemérides gloriosa del natalicio del distinguido masón mejicano, el I.:H.: Benito Juárez, el benemérito de las Américas, para cumplimentar ese acuerdo de la Alta Cámara Masónica y fundar esta asociación única en el mundo en lo que respecta a sus fundamentos y propósitos. A las 5:00 de la tarde en la Catedral Escocesa y bajo la protección en gran parte del Supremo Consejo del Grado 33º para la República de Cuba, nació con honda emoción de los presentes en aquel momento la Benemérita filial # 1 de las “Hijas de la Acacia”, con un grupo de 42 mujeres llenas de entusiasmo y esperanzas, de ellas treinta y una prestaron juramento frente al ara sagrada; las once restantes que por causas ajenas a su voluntad no pudieron hacerlo en ese momento, quedaron, por acuerdo de las asociadas, en calidad también de fundadoras.

Junto al fundador, fueron sus grandes colaboradores en la ingente obra, las preciadas figuras: como el muy respetado Gran Maestro.: Gonzalo García Pedroso, HH.: Roger Fernández Callejas, Cosme Lino Dou, Hno. Dr. Miguel Ángel Valdés, autor de la letra del himno Acacista, entre muchos otros.

También apoyaron Logias como: “América”, “Lazos de Unión”, “Guanicamar” de Regla, "Los Apóstoles", "Eduardo Facciolo", "Eureka", "Amor Fraternal", "Luz de Occidente" y se asiste a diferentes actos masónicos, tomando una parte muy activa en la fiesta de caridad efectuada en el entonces asilo y hoy hogar de ancianos "Llansó". Se recibió de nuestro fundador como regalo los malletes, el Ara y el paño que le cubrió, La Respetable Logia "América", fue años después, auspiciadora de honor de nuestra filial, que no necesitó asesor ni Logia auspiciadora porque hasta su lamentable Caída, el Dr. García Galán estuvo presente en todas las sesiones, orientando y asesorando cuando era necesario. De aquí, que esta Filial recibiera más que otras la mano protectora de su Gran Mentor.

La oda con que comienzan los trabajos, fue producto de la inspiración de la hermana Ana Martina Hidalgo Vidal, que fue gentil mentora de esta filial y brillante Gran Gentil Mentora de la orden. La leyenda de la acacia, es del Hno. Mario Fuentes Aguilera, ex – Diputado Gran Maestro de la Gran logia de Cuba. La bandera y el estandarte de esta Benemérita Filial Nº1 de las Hijas de la Acacia fueron costeados por las propias asociadas. La primera visita de las Acacias, la recibe la Respetable Logia "Los Apóstoles" que sostenía una escuela gratuita para Jóvenes que trabajaban en labores muy modestas y a los cuales se les proporcionaba el material didáctico; en esas aulas trabajaron afanosamente valiosas Hnas., como ejemplo: Leonor Valdés Barrabi y otras, que brindaron lo mejor de sus conocimientos y su contagioso entusiasmo de maestras.

El 21 de marzo se celebra también el Día de la Paz. Al cumplirse el primer año de fundada la Filial Nº1, con extraordinaria actividad acacista, se dona una canastilla a un niño nacido en esa fecha y se otorga un diploma y una medalla al Dr. García Galán, como premio merecido a su tesonera labor. Es precisamente a partir de este momento y teniendo como ejemplo la incansable actividad de esta filial, que muchas logias masónicas piden auspiciar filiales acacistas y nacen entonces la Nº2 de Regla, la Nº4 en Guanabacoa y así sucesivamente hasta formar una frondosidad de noventa y cinco filiales, contándose entre ellas, con una en Panamá, otra en Guatemala y otra en Costa Rica, dependientes del Gran Consejo que fue creado 1943 siendo Órgano rector, como necesidad extraordinaria de una organización superior, que rigiera los destinos de tantas filiales Acacistas. En estos gloriosos años, la Filial #1 ayudó cuando el terremoto en Chile con el aporte de otras filiales, envió considerable cantidad de ropa, y en solo unas horas, se reunieron mil latas de leche. Es esa quizás, una de las obras de mayor envergadura, realizada en un tiempo record. Otra obra sobresaliente entre las muchas que ha realizado Ia Filial Nº1 y esto para hablar solo de aquellas de mayor resonancia, fue el contribuir a la Sala "Fundación Castellanos" en el Hospital infantil Pedro Borras y el obsequio a dicha sala, de un valioso y costoso aparato, que permite detectar la posibilidad de operación en ciertos males del corazón.

La Filial #1 fundó una filial juvenil acacista, que en manos de la hermana Dra. Ramona Carreras alcanzo grandes éxitos, encaminando a esas adolescentes por sendas de seguro progreso. Apadrinó escuelas, becó huérfanos, que se convirtieron en hombres útiles a la sociedad. Para todas nuestras Gentiles Mentoras tenemos un pensamiento de amor.

Desde 1937 a 1955 la Filial # 1 trabajó en la Catedral Escocesa, y a partir de ese año en el Gran Templo Masónico. Quedó fundada la Orden “Hijas de la Acacia” en Cuba, que son Logias exclusivamente de mujeres al servicio de los mismos ideales de la Masonería Universal, pero totalmente independientes de las Logias de hombres, con distintos rituales, grados, signos y palabras de reconocimiento, la que para cumplir los recios mandatos de la Orden Masónica, no admiten en sus trabajos a hermanos de ninguna clase o condición, a no ser que se trate de reuniones conjuntas o “Tenidas Blancas”.

Como hasta hoy, se ha luchado por la igualdad de la mujer en las últimas décadas, pero ha ido asomando un nuevo peligro, que es el desmembramiento de las instituciones comunitarias (especialmente, de la familia); quizá este fenómeno tenga que ver...con la búsqueda obsesiva, casi irreflexiva, de la libertad y de la igualdad. En los pasados siglos, la mujer hispanoamericana se consideraba atrasada y comenzó a imitar al tipo de mujer norteña que defendía su justa igualdad de derechos con el hombre (el voto, la educación, el trabajo, la independencia económica, el divorcio) solo que, al mismo tiempo se alejaba de las virtudes específicas de la feminidad. Y respecto a esto último, Martí alertó acerca “de la masculinización de ese modelo de mujer, que la llevaba a hacer suyos, no solo los derechos de los hombres, sino también su búsqueda excesiva del lucro y las rudezas de sus maneras”

Esta fase competitiva para la búsqueda de la elevación del reconocimiento social de la mujer, deberá siempre estar respaldada de una actitud digna, que no nos haga confundir la libertad con el libertinaje, ni la alegría con el alboroto. Los excesos conducen a las necedades, “…no debemos permitir que el logro de la igualdad de derechos comunes respecto al hombre, nos conduzca a la pérdida de nuestras virtudes específicas…”. Esos dones específicos son: la abnegación, la ternura, el amparo, la pulcritud en nuestro lenguaje y acciones, que no nos hace débiles, sino que fortalecen nuestra moral, y que solo son posibles en la mujer culta y virtuosa. La cultura no es privativa de los intelectuales, a ella llegamos todos mediante el interés y la superación individual. Para ello no se requiere mayor fortuna que el respeto hacia una misma. De esa forma debemos “asegurar no solo el derecho de ser iguales sino también el derecho de ser distintas, preservando la insustituible especificidad de la mujer…”. La demostración de delicadeza femenina no implica “… que le falte a la mujer capacidad alguna de las que posee el hombre, sino que su naturaleza fina y sensible le señala quehaceres más difíciles y superiores”. La mujer, si quiere realmente ganar en respeto y dignidad, lejos de imitar al hombre para lograr su igualdad y reconocimiento social, sin chovinismo feminista, debe superarse a sí misma cada día.

Y esa idea tiene el respaldo tangible de mujeres acacistas que nos enseñan el duro camino de la rectitud y la perseverancia

He leído, en un libro discreto, pero hermoso, que este siglo será la época de la mujer. Sin embargo comparto la opinión de que “la época de la mujer” es solo un deseo aplicable en todo el mundo a largo plazo, al ver la creciente humillación a que ella es sometida en la totalidad del planeta, y su desajuste moral incluso en los países más desarrollados.

Él día que los…“quehaceres más difíciles y superiores de la mujer sean reconocidos y puestos en el primer plano que merecen, por la especie humana, ese día, comenzará a ser cierto que la historia humana entra en la época de la mujer”…

Pero no esperemos que nadie venga a decirnos donde está nuestra verdad. Esa verdad está dentro de nosotras, en nuestro camino, y la vamos a encontrar. En los libros sagrados se dice metafóricamente que Eva fue creada de una costilla de Adán. Las Hijas de la Acacia son a los masones como la costilla de Adán. Nacimos de ellos, somos su complemento, compartiremos y lucharemos con ellos, pero, sin tener que formar parte de su cuerpo viril. Ahora somos un nuevo árbol fuerte, tierno y autentico que ramifica y florece aún más en las épocas difíciles.

Por último, queridas Hnas en este aniversario73 de la benemérita logia Nº1, reciban sus felicitaciones. Aún está reciente el homenaje al Apóstol, y cada consagración de una logia acacista es un florecimiento y un renacer de nuestra Institución, que para honra nuestra, constituye un culto al respeto hacia las leyes de nuestros hermanos masones, y una altísima muestra del homenaje que hoy y siempre le debemos rendir a lo más puro e inspirador de la espiritualidad fraternal en Cuba, a José Martí.

Muchas gracias.

Discurso central en el Aniversario 73 de la Benemérita logia Nº1, 10 de Abril 2010. “Hijas de la Acacia”, leído por la Mentora Yasmina Guerra Prado, Oradora en propiedad de esta logia.


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